Montantes de pladur, planchas de pladur, cable de telecomunicaciones, latas de Monster, pecera de metacrilato con Monster, motor, dos auriculares reproduciendo las sesiones sonoras de PLOM y BDR en loop, amplificador y altavoz modificado reproduciendo frecuencias sonoras entre 30 y 60 hercios en loop.
Medidas variables.
2021
EN
Las ruinas son hoy nuestros jardines
Sala d'Art Jove, Barcelona
16.12.21 - 27.01.22
Escucha la sesión de PLOM aquí
Escucha la sesión de BDR aquí
Technoconstructivismo es una instalación sonora que recurre a la música popular para meditar acerca de los procesos de gentrificación y modificación del territorio en nuestros entornos urbanos, poniendo en evidencia cuestiones arquitectónicas derivadas del constructivismo y la fiebre del ladrillo a través de dispositivos simbólicos de comunicación, ocio y consumo.
La instalación hace una relación entre los sonidos repetitivos, mecánicos y de vibración emitidos como consecuencia del uso de maquinaria industrial en las zonas en construcción, con las cualidades sonoras de la música industrial y techno; un tipo de música que surge durante declive de la industria automovilísitca en Detroit (EEUU) y que, a través de loops repetitivos superpuestos en cascada que incitan al trance y la abstracción mental, representan una necesidad de escapada de una sociedad industrializada venida a menos y tremendamente marcada por la despoblación y la racialización.
La pieza presenta un cuerpo-máquina que combina materiales propios de la arquitectura preconstruida y bebidas estimulantes; un organismo modular y exigente que trabaja 24/7, evidenciándonos lo insostenible de la hiperproductividad.











Este proyecto ha sido posible gracias a las ayudas Premis Barcelona 2020 del Ayuntamiento de Barcelona y la convocatoria Art Jove 2021 de la Generalitat de Catalunya.

Technoconstructivismo es una instalación sonora que recurre a la música popular para meditar acerca de los procesos de gentrificación y modificación del territorio en nuestros entornos urbanos, poniendo en evidencia cuestiones arquitectónicas derivadas del constructivismo y la fiebre del ladrillo a través de dispositivos simbólicos de comunicación, ocio y consumo.
La instalación hace una relación entre los sonidos repetitivos, mecánicos y de vibración emitidos como consecuencia del uso de maquinaria industrial en las zonas en construcción, con las cualidades sonoras de la música industrial y techno; un tipo de música que surge durante declive de la industria automovilísitca en Detroit (EEUU) y que, a través de loops repetitivos superpuestos en cascada que incitan al trance y la abstracción mental, representan una necesidad de escapada de una sociedad industrializada venida a menos y tremendamente marcada por la despoblación y la racialización.
La pieza presenta un cuerpo-máquina que combina materiales propios de la arquitectura preconstruida y bebidas estimulantes; un organismo modular y exigente que trabaja 24/7, evidenciándonos lo insostenible de la hiperproductividad.
Montantes de pladur, planchas de pladur, cable de telecomunicaciones, latas de Monster, pecera de metacrilato con Monster, motor, dos auriculares reproduciendo las sesiones sonoras de PLOM y BDR en loop, amplificador y altavoz modificado reproduciendo frecuencias sonoras entre 30 y 60 hercios en loop.
Medidas variables.
2021
EN
Las ruinas son hoy nuestros jardines
Sala d'Art Jove, Barcelona
16.12.21 - 27.01.22
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Este proyecto ha sido posible gracias a las ayudas Premis Barcelona 2020 del Ayuntamiento de Barcelona y la convocatoria Art Jove 2021 de la Generalitat de Catalunya.